Tokyo Nikki - Algunas notas fugaces y digresivas de una vida en Tokio

« Febrero 2008 | PRINCIPAL | Abril 2008 »

Marzo 18, 2008

escapada // Atami. Hakone

Tímidamente la primavera se va abriendo paso, y con el buen tiempo llega el momento de volver a echarse a la carretera. A falta de cerezos para ver, la excusa era visitar un parque de ciruelos en flor de Atami, en la península de Izu. Y digo excusa porque lo que en verdad queríamos era comer carretera, tomar curvas, y en definitiva, conducir por placer y sin destino. Como siempre, enfilamos la nacional uno (国道1号) dirección Yokohama. Una ancha carretera que saliendo de Tokio por Gotanda pasa por Kawasaki y llega hasta Yokohama (a la altura de Higashikanagawa) donde por fin empiezan los bypass, de pago desafortunadamente. Con motivo del maratón de Shonan muchos de estos bypass estaban cerrados, y hasta la altura de Odawara no pudimos por fin coger el seisho bypass, una bella carretera pegada a la costa que conecta con la 135 hasta Atami. Recorrido que pese a conocérnoslo de memoria, no podemos evitar el que se pierda nuestra mirada unas décimas en el horizonte.

nacionaluno.gif

El Atami Baien es un pequeño parque a las afueras de Atami con más de cien años de historia, y que cuenta con algo más de 700 ciruelos de varias especies, además de otros árboles, flores, y otros elementos que no pueden faltar en un parque japonés como son los puentes y cascadas. Y como curiosidad, el parque cuenta desde el 2000 un jardín coreano estupendo para echarse la siesta después de comer un udon del restaurante de la entrada.

atam1.jpg

Descansados y comidos seguimos nuestro camino por la carretera 11, conocida como carretera de los ciruelos, y que subiendo la montaña enlaza con la carretera 20 que lleva a Hakone. Cuando por fin subimos la ladera del cráter que es Hakone nos llevamos una bella sorpresa: un blanquísimo monte Fuji presidía a lo lejos el paisaje de este claro día primaveral. Decidimos enfilar entonces por la carretera conocida como Ashinoko skyline, una carretera de peaje que bordeando en altura al lago Ashinoko ofrece unas maravillosas vistas del lago y del monte Fuji. Pese a que se empezaba a notar el frío de la montaña, fue una delicia conducir de frente al Fuji, como si por momentos pudiésemos trazar una línea recta hasta tocarlo.

atam2.jpg

Tras bordear el lago, de vuelta a la nacional uno, y pincho de tortilla café con tarta en el hotel Fujiya, parada obligatoria siempre que se pasa por Hakone. Para mi sorpresa la moda de las bodas ha llegado hasta este hotel, y una fea capilla al aire libre turba la paz del bello jardín. Aún así, disfrutamos del descanso y del café, última parada antes de volver a la carreta y a los bypass que nos llevarían de vuelta a Tokio.

escapada // Atami. Hakone
atam.jpg
Distancia recorrida: 260 Km
Duración del viaje: 11 horas
::: escrito a las 01:30 PM | {comentarios} (2)

Marzo 07, 2008

país de nieve

"The train came out of the long tunnel into the snow country..."

La misma sensación que tuvo Kawabata cuando atravesaba ese túnel entre las provincias de Gunma y Niigata, se repite hoy día cuando el tren bala sale rápidamente de alguno de los numerosos túneles excavados en las montañas. Adormecido por el viaje, el tránsito a este país de nieve se produce en un abrir de ojos. De golpe, todo se vuelve blanco y el sol te ciega sin oportunidad de descubrir el reflejo en el cristal de alguna belleza como la que casualmente descubre el protagonista de la novela.

yuki1.jpg
En invierno las montañas de Japón recuperan su grandeza. Cubiertas de nieve, se muestran desafiantes pese a que la mayoría apenas superan los dos mil metros. Lo que en verano se antojan como colinas y diminutas sierras, en invierno se muestran como abruptas e inaccesibles montañas, que esconden su altura en una impenetrable niebla. Las intensas nevadas y el aislamiento forzado de muchos pueblos, hace pensar que realmente estamos en un país de nieve de latitudes polares, pese a que una visita por los mismos parajes en verano haría inconcebible imaginar esta situación.

Tal cantidad de nieve es un reclamo para los amantes de los deportes de invierno, y desde diciembre hasta finales de marzo miles de japoneses acuden a alguna estación de esquí. La oferta es amplia. Desde estaciones que sólo disponen de un remonte y que son algo así como una pista privada de algún hotel cercano, a modernos complejos con todos los servicios y pistas para todos los gustos y niveles. Como ocurre en el resto del mundo, el boom del snowboard ha provocado que casi todas las estaciones cuentes con un parque con saltos, rails y demás lugares para hacer filigranas en donde poder lucirse. Suelen ser de acceso libre y gratuito, por lo que los “palilleros” también pueden disfrutarlos.

yuki2.jpg

Japón ha albergado dos juegos olímpicos de invierno (Sapporo,72 y Nagano,98), por lo que sin duda son estos los mejores lugares en donde practicar deportes de invierno. En especial Hokkaido y su estación de Niseko se ha convertido en la estación de esquí de Australia. Con vuelos directos y conexiones diarias, la estación se ha convertido en el lugar predilecto para los autralianos, por su excelente nieve y por unos servicios en donde el inglés se ha convertido en la bandera. El único pero son las bajas temperaturas de Hokkaido, en torno a -10 grados.

La zona de Nagano es también una buena opción. Temperaturas algo más altas, nieve de calidad, y como sucede en todas las estaciones de esqui japoneses, su poca altura hace posible esquiar entre árboles, toda una delicia. En la provincia de Nagano hay varias areas, aunque conviene evitar las estaciones más famosas como Nozawa, Hakuba47 o Shigakogen. Estaciones atestadas los fines de semana, y más caras que el resto. En la misma zona hay otras estaciones que si bien no tan famosas, tienen igual calidad de nieve, suficientes pistas para no aburrirse y en general los mismos servicios que las otras pero a mejor precio.

La zona de Hokuriku, y en especial la parte oeste de Tohoku (provincias de Niigata, Yamagata, Akita, etc…) son también lugares con gran concentración de pistas de esquí, aunque la proximidad del océano, hace que la nieve sea mucho más “húmeda”, y se pegue mucho más. Salvo las estaciones de Yuzawa y Zao, son estaciones sin aglomeraciones, y con mayores posibilidades de disfrutar de la gastronomía y la cultura local.

Pero sin duda lo mejor de esquiar en Japón es el apreski. Y no lo digo por la agitada vida nocturna en bares y discotecas (inexistente) sino por la posibilidad de relajarse en aguas termales a la intemperie, o disfrutar de un amazake, una bebida caliente que recuerda al famoso coreano, pero de sabor más dulce y con menos gradación. Muy reconfortante.

::: escrito a las 12:15 AM | {comentarios} (0)