Tokyo Nikki - Algunas notas fugaces y disgresivas de una vida en Tokio

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near ≒ equal

Ser artista se ha convertido en una carrera académica perfectamente planificada, en la que cualquier persona con un mínimo de talento y un máximo de perseverancia puede llegar a completar, e incluso triunfar. Las reglas de este juego del nuevo arte japonés dicen que tras entrar en una facultad de Bellas Artes de cierto prestigio, se hace necesario continuar bajo la tutela de algún profesor a la búsqueda de un doctorado, para en el camino poder reunir los suficientes diplomas que te abran las puertas para poder exhibir tu trabajo, o al menos la excusa académica que te exima de las críticas de unos críticos también vendidos al mismo podrido mundo académico. En esta situación el público es sólo un mandado de la crítica que aprecia lo que se le pone delante, y que llamará arte a aquellas mierdas que lleven el certificado de excelencia académica. Es por eso que individuos como Hisashi Tenmyouya suponen un soplo de aire fresco en este mercado escatológico del arte.

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El documental estrenado el pasado sábado hace justicia a un artista que ajeno al sistema, ha sabido hacerse a si mismo gracias a ese autodidáctico esfuerzo de los verdaderos artistas. Tras llegar a ser director de arte de portadas de música, el impulso por pintar que le carcomía por dentro alcanzó su máximo apogeo y le llevó a tomar una decisión de la que afortunadamente todavía no se arrepiente: dedicarse exclusivamente a la pintura. Quizás su mayor influencia viene de la pequeña escuela de pintura que atendió siendo estudiante de secundaria, en donde predominaba el gusto por la pintura japonesa o nihonga. De esta primera influencia viene su estudio por la pintura clásica japonesa, y en particular de las técnicas empleadas por la famosa escuela de pintura Kano. Sin embargo, fue la figura de Kawanabe Kyosai la que marcó su idea de pintura más profundamente.

Cuando con la revolución Meiji se fracturó el rígido sistema social del periodo Tokugawa, los pintores también se vieron libres en un arte, que hasta entonces había estado sometido a unos gustos impuestos que diferenciaban entre una elevada pintura sólo apreciada por las clases altas (la de la escuela Kano), y una pintura popular y sin ningún valor artístico que era del ukiyo-e. En ambos casos, los temas estaban marcados de antemano, y el artista poco podía hacer por innovar salvo cuando usaba seudónimos. Kawanabe Kyosai fue quizás el último gran pintor de estilo típicamente japonés, y el único de su generación que no sucumbió a los gustos occidentales que llegaron con la apertura Meiji. Fue además uno de los pintores más completos de todos los tiempos, alumno del famoso grabador de ukiyo-e Kuniyoshi Utagawa, y más tarde también aventajado alumno de la escuela Kano. Que en una misma persona se juntase el arte más elevado y a la vez el más despreciado era una contradicción que el mismo Kawanabe asumió con una simplicidad asombrosa, ya que para él, ambos estilos eran arte, y ambos estilos debían de llevar un mensaje simbólico que les dotase de un valor independiente de la técnica.

Haciendo un símil con Kawanabe, Tenmyouya empezó publicando sus primeras pinturas en un medio de cultura popular considerado de los más bajos (revistas), y en particular en una publicación de tatuajes ("Burst") lejos del impacto mediático de esas creídas exclusivas revistas de arte y diseño. Además, el estilo elegido fue el del ukiyo-e, en clara referencia a esa cultura popular de antaño, pero esta vez con un mensaje impreso destinado a calar en los rudos tatuadores, o en esos otros repositorios de la pnitura tradicional japonesa que son los horishi (artistas tatuadores). Con este bagaje, su primera exposición en solitario parecía difícil de ver la luz, hasta que gracias a la ayuda de una tataranieta de Kawanabe, uno de sus cuadros se expuso en una pequeña sala del Kawanabe Kyousai Memorial Museum.

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Cartel para el Mundial de Fútbol del 2006 - Hisashi Tenmyouya

Desde entonces Tenmyouya se ha convertido en un aclamado artista en Japón y en el extranjero, con numerosas exposiciones a sus espaldas, y el título de abanderado del neo-nihonga. Aunque para Tenmyouya lo del neo es simplemente por una cuestión técnica y no de tema, que no es otra que la sustitución de los tradicionales pigmentos por una más moderna pintura acrílica. Única diferencia de una pintura que él sitúa en los contextos tradicionales de excepción del Kabuki-mono y vasara, a la vez que rescata motivos y temas tradicionales que han hecho que muchos jóvenes japoneses vuelvan a recuperar el interés por su propia cultura, recuperando ese mestizaje cultural tan necesario.

El documental es parte de la serie "near-equal" de documentales dedicados a conocer a grandes artistas japoneses contemporáneos. La serie se empezó con el fotógrafo Moriyama Daido, y se completa con el artista Makoto Aida, y el escultor Funakoshi Katsura.

El documental sigue a Tenmyouya durante cinco meses desde finales del 2005 hasta la inaguración de la exposición en el MOT a principios del 2006. Un periodo de tiempo comprimido en apenas una hora y veinte minutos, en donde la forma de trabajo se alterna con reflexiones sobre su idea del arte. Un documental interesante pero que apenas toca la figura humana de un pintor que parece sólo vivir para su arte, en las cuatro pareces de un vacío estudio. Un documental que bien podría haberse echo en menos de dos semanas, y que hace preguntarse las razones de esta visión tan alejada de un artista, quizás demasiado celoso con su vida privada pese a mostrarse de acuerdo a participar. Un documental que se ve que le ha quedado un poco grande en la que es la primera experiencia en el largo de Go Ishizaki, director, cámara y editor del mismo, que cuando le conocí antes de la proyección me dió la impresión de ser más competente.

::: escrito en Junio 5, 2006 11:45 PM |

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Comentarios para: "near ≒ equal"

Ogenkidesu ka Jorge san. Nen, como este es un tema totalmente desconocido para mi, solo alcanzo a decir que me ha gustado mucho y me resulta muy muy interesante :-) . Gracias por compartirlo. La página del Kawanabe Kyousai Memorial Museum es genial. Por cierto, ya puestos, sabes si Funakoshi Katsura fué familiar de Funakoshi Gichin?. Es que este último es el fundador del estilo de Karate Shotokan y aunque no tiene nada que ver, me resultaría curioso. En fins, un cordial saludo y cuidate. Matane.

Escrito por:
Javier | Junio 6, 2006 03:48 PM

El mundo de las artes marciales sí que es totalmente desconocido para mí, pero ya pasaré tu pregunta a algún experto y si me entero de algo ya te diré.

Escrito por:
jorge | Junio 7, 2006 12:31 AM




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