sobras
De entre todas las tradiciones navideñas de Japón, quizás la más peculiar es la del día de navidad. Si la nochebuena del día veinticuatro es una noche de amor, de salir con tu pareja y compartir un pastel de navidad, o cuanto menos de intentar buscar pareja en fiestas a la desesperada como la de Ageha para las personas solitarias (sabishinbo night); el día siguiente es el frío recordatorio para muchas mujeres de que todavía están solas pasado el peligroso ecuador de su fertilidad biológica.

El día veinticinco los pasteles de navidad se venden a precio de saldo, lo que ha dado lugar a un cruel proverbio. Y no es otro que al igual que el día veinticinco se venden las sobras, las mujeres de más de veinticinco años sin pareja, no son más que eso: sobras.
Un comentario que estos días cobra más fuerza si lo sumamos a la etiqueta de makeinu. Literalmente "perro perdedor", se refiere a mujeres en la treintena que han decidido supeditar su carrera profesional a su vida personal. Son mujeres brillantes que han sabido ascender profesionalmente en una jerarquía masculina, pero que desde el punto de vista de otras mujeres "felizmente" casadas y de una gran mayoría social, no son más que mujeres perdedoras o infelices a secas. Una etiqueta que encuentra su definición amable en el término hitori-sama, palabra usada por los camareros en el restaurante para asignar mesa -¿una persona?-, referida a esas mujeres solitarias que frecuentan lujosos bares y restaurantes, y que se dejan ver socialmente mostrando una elevada clase económica, que para su desgracia, en Japón no es vista con envidia.
EL fenómeno de las makeinu ha llegado a verse reflejado en un video en el Q-front de Shibuya titulado "makeinu manbo", en el que en un sketch virtual protagonizado por perros, se intenta dar una parábola sobre la soledad de las makeinu. Video que si estuviera en su pellejo, me haría sonrojar de ira.
De momento y como viene siendo tradicional en esta sociedad machista, las mujeres callan, y sólo la proliferacion de blogs bajo el tema makeinu-nikki parecen ofrecer cierta reivindicación anónima de una generación, llamada a liderar un nuevo cambio socio-económico en un decrépito Japón.
Comentarios para: "sobras"
"decrépito Japón" un final demasiado triste, ya se que son unas fechas melancólicas pero entre todos hacemos que no termine de fenecer este "decrépito" mundo, cada uno lleva lo suyo a cuestas y la gente es más fuerte de los que parece.. no me gusta tener lastima, es una falta de respeto. Aquí en "spain" las mujeres vamos tirando y los inmigrantes y los parados ... los invisibles aquí son los ancianos, las sobras que nadie quiere. En los pueblos aun conservan ese prestigio tradicional como las torrijas, y da gusto!
A veces tengo la impresion que conforme las sociedades avanzan en el ambito tecnologico se atrasan en el aspecto social. Donde trabajo a veces ves como la gente vive cada dia mas de cara al mundo como si fuese un escaparate, obiviando y hasta ocultando todo los que no sea aceptable, y convirtiendo su vida en un particular escudo de ostentacion que haga creer, mas a ella que a otros, que se encuentra en otro nivel. Las clases si bien no estan definidas por edades, aqui, si lo estan por metros (cuadrados) o por pulgadas u otros valores absurdos.
Tal vez estemos olvidando hacer un buen uso -incluso, sólo "uso"- del corazoncito que tenemos, para ser un poco más humanos.
Respecto al "nikki", acabo de descubrirlo, y, si no es mucho atrevimiento, diría que sólo le faltaría una B.S.O. para el 10.