Tokyo Nikki - Algunas notas fugaces y disgresivas de una vida en Tokio

« /hk | PRINCIPAL | rojo »

aka Memoirs of a Geisha

Mañana llega a las pantallas japonesas "Sayuri", la esperada adaptación del best-seller "Memorias de una geisha". Y durante esta semana, la prensa ha estado calentando el ambiente ante el estreno de una película sobre la que hay opiniones divididas.

Empecemos por el principio. Por el libro de Arthur Golden. Una novela que sigue los estándares en cuanto a narrativa y estilo de un best-seller cualquiera, y que presenta la vida de una geisha desde una perspectiva en mi opinión bien documentada. El problema es el retrato de unos personajes que son meras cáscaras vacías, y cuyas emociones y formas de pensar, poco tienen que ver con el del kokoro (corazón, alma) japonés. Como si en realidad fuesen occidentales los protagonistas de la trama, bajo la piel de tópicos personajes. Simplemente leyendo algún clásico de Kawabata Yasunari, alguno de los relatos cortos de Mishima, o alguna obra de Chikamatsu Monzaemon, se puede llegar a entender que escribir desde el corazón de un japonés, es algo que no se enseña en ningún master en historia japonesa de la universidad de Columbia.

Sin embargo, el libro llegó a ser traducido al japonés, y tuvo unas ventas aceptables. Partiendo de la base de que la mayoría de los japoneses desconocen su propia cultura, y pocos han leído alguno de los clásicos literarios, la obra de Golden fue para muchos el descubrimiento de unas tradiciones en torno a las geishas, que nunca antes habían sido contadas por televisión.

En cuanto a la película, se supone que caerá en los mismos tópicos de siempre sobre Japón, como ya vaticina el Newsweek. Aunque la parte más sangrante para los japoneses es el reparto chino de la película, representado por actrices con menos carisma en Japón que Tom Cruise. Lo del gaijin bobalicón haciendo de samurai tenía su gracia y su punto entrañable para el público japonés, honrados porque un extranjero mostrase interés por su cultura. De hecho, en cuanto sale el tema los japoneses se apresuran a decirte orgullosos la lista de actores de Hollywood famosos que visitan frecuentemente Japón, enamorados como están de su "cultura". ¿Que hubiese sido mejor una actriz japonesa? Por supuesto. ¿Pero acaso hay alguna actriz japonesa que sea guapa, sepa actuar, bailar y hablar inglés? Lamentablemente la respuesta es no. Como inviable sería realizar la película en japonés, basada en un guión adaptado de una fuente en inglés sobre un aspecto japonés. Delirante.

nwsayuri.jpg En titular, "Los Estados Unidos que malinterpretan Japón"

La película pertenece a ese tipo de películas históricas pasadas por el filtro de Hollywood, estilo "1492", que tienen el único fin didáctico de aleccionar a un público eminentemente estadounidense sobre algún hecho histórico, sin profundizar demasiado, no vaya a a ser que se atraganten con las palomitas. La crítica anglosajona residente en Japón, generalmente benévola con este tipo de filmes, sólo ha criticado algunos aspectos de la ambientación, y el curioso inglés-acento-japonés hablado por los actores. Aunque lo del acento es algo imprescindible, porque gracias al inglés con acento alemán, italiano, francés o español, ahora sabemos por las películas de Hollywood que los nazis hablaban inglés arrastrando las "r", los franceses se dicen I love you frente a la torre Eiffel mientras se comen un croissant, que los italianos hablan todos como los mafiosos de Brooklyn, o que el castellano hablado por Colón nació en el "Little Havana" de Miami.

En fin, menos bodrios de Hollywood y más Woody Allen, es lo que necesita la cartelera japonesa. Por mi parte, quizás vea "Sayuri" cuando salga en deuvedé. Gong Li lo merece.

------


Y de propina, una antigua colaboración sobre esta pseudo-literatura japonesa.

ARTHUR GOLDEN Y LA LITERATURA DE “INSPIRACION” JAPONESA
Jorge Larrañaga, 2003

“Memorias de una Geisha”: Best-seller. Récord de ventas en todo el mundo, traducida a tropecientos idiomas (incluido el suahili), y con los derechos comprados para el cine por un tal Steven Spielberg alias “El rey midas de Hollywood”.

En 1997, este best-seller destapó la caja de Pandora de las novelas exóticas de inspiración japonesa y/u oriental. Su enorme éxito, abrió las puertas a multitud de autores dispuestos a enriquecerse aprovechando el fenómeno. Por ejemplo, y por sólo citar a unos cuantos:

-Liza Dalby. Geisha por un año, y que además de contarlo, ha sido capaz de profanar el clásico “Genji Monogatari” con su novela “La historia de Murasaki”.

-Laura John Rowland. Escritora norteamericana de origen chino, culpable de la trilogía sobre las andanzas de un detective en el Japón medieval, cuyo primer caso ha sido “El tatuaje de la concubina”.

-Alessandro Baricco. Un ejemplo más cercano (él es italiano) y casi simultáneo al de Arthur Golden. Su novela “Seda”, un best-seller en España, Francia e Italia.

-Suzanne Visser. La penúltima en llegar con “Sushi”. Aventuras y desventuras de un detective en el Japón Moderno.

-Thomas Raucart (Su verdadero nombre es Roger Paidatz, el seudónimo Thomas Raucat es la traducción fonética de la expresión japonesa Tomarô Ka, que significa “¿Por qué no me detengo aquí?”). Aunque no es un autor moderno, la reciente publicación al castellano de su libro de historias “La honorable excursión”, merece incluirle aquí. Y es que de no ser por esta nuevo gusto por lo oriental, su libro nunca hubiese visto la luz.

El éxito de ventas de este tipo de literatura no es más que el penúltimo coletazo de una moda por lo oriental que lleva varios años entre nosotros. Es la moda de la decoración estilo zen auspiciada por la cadena de tiendas Muji, la moda del sushi y sus fusiones con comidas de todo el mundo, o la moda del manga y el anime concretada en el “medio” Oso de Oro del Festival de Cine de Berlín que ganó “El viaje de Chihiro”.

librosjap.jpg

Parece que este tipo de literatura de inspiración japonesa sea la última tendencia en llegar, aunque lo cierto es que con menor o mayor éxito siempre ha estado ahí. Por ejemplo, llama clamorosamente la atención la novela “El bárbaro y la Geisha”, aventuras y desventuras de un gaijin en Japón con amor de por medio, libro que incluso fue llevado al cine en 1958 de la mano de John Huston, y protagonizada por el mismísimo John Wayne. Merecería la pena dedicar otro artículo sobre el cine de inspiración japonés, aunque me temo que eso es otra historia y mucho más larga. Centrándonos sólo en la literatura, sorprende comprobar la ingente cantidad de libros de inspiración japonesa existentes, y aunque no es objeto de este artículo el hacer una enumeración de todos, si que es curioso observar que este tipo de literatura comparte una serie de características comunes, que se repiten casi invariablemente en cada libro:

a) Explotan el lado más exótico y folclórico, por lo que sus historias se centran en geisha, samurai, ninja, actores de kabuki interpretando papeles femeninos, etc.

b) El carácter de los personajes responden al tópico bien establecido de cómo es el comportamiento del japonés tipo. Así encontramos que todos darán su vida por el grupo, respeto de un estricto código de honor llevado al paroxismo, suicidios frecuentes (seppuku), amores comedidos, sentimientos ocultos, respeto a la jerarquía, y así hasta cubrir todas las generalidades históricamente atribuidas al pueblo japonés.

c) Uso de una simbología común. El monte Fuji siempre omnipresente, puentes rojos, grandes linternas de papel o de piedra por doquier, kimono, obi, y cualquier objeto de la vida cotidiana japonesa, siempre usando su término en el original japonés (romaji), y acompañado por párrafos de profusas descripciones para deleite de los neófitos y tortura de los iniciados, ya que no dejan de ser una forma de llenar páginas gratuitamente.

d) Algunos relatos usan como hilo conductor la figura del gaijin de turno que queda sorprendido y maravillado por el exótismo de una cultura tan lejana, que por lo general, suele encarnarse en la figura de una “delicada” japonesa arraigada al convencionalismo representado en la figura de un rígido padre.


En contra de lo que pudiera parecer, las pifias referidas a errores históricos o de ambientación son más bien escasas, aunque siempre hay excepciones. Y es que como único motivo de consuelo de este grupo de autores, es que suelen documentarse bastante bien, siendo muchos de ellos verdaderos expertos en cultura japonesa, como por ejemplo Arthur Golden, que estudió en Harvard y en Columbia. Pero entonces, aparte de los puntos arriba expuestos, ¿Qué es lo que falla?.

barbaro.jpg

El conocimiento de una cultura no se debe ni mucho menos al conocimiento de su idioma, ni a la lectura casi memorística de textos clásicos y ensayos reveladores. Hay que ir más allá, al verdadero corazón de la sensibilidad, a lo que en Japón se denomina como shûkyôshin (宗教心). La literatura de inspiración japonesa carece de esto, y aunque intenta acercarse a esta sensibilidad, sus personajes no dejan de ser vacíos, reduciéndose a exóticos envoltorios incapaces de sentir genuinamente como un japonés. Y es que lograr imbuirse en la esencia de la cultura japonesa es algo, que hasta ahora, contados novelistas extranjeros han logrado.

De entre estas excepciones, el más destacado sea quizás Lafcadio Hearn. Gran estudioso de Japón, sus libros son documentos únicos y vívidos sobre el Japón Meiji que sin duda permanecerán para siempre. Hearn, aparte de cronista, fue también escritor. En su libro “Fantasmas de la China y del Japón”, aunque no hace más que recoger cuentos populares, los reescribe a su manera, con un estilo barroco y romántico para algunos, pero delicioso para todos.

Un paso por detrás podríamos situar a los traductores, ya que ellos en última instancia, también necesitan de un conocimiento de la sensibilidad japonesa para captar y traducir los matices de una lengua tan diferente a las occidentales. Y sin duda, el mejor quizás haya sido Arthur Waley y su celebrada traducción del "Genji Monogatari". Ni las académicas traducciones realizadas por Seidensticker, Royall Tyler, Helen Craig McCullough o Ivan Morris han podido alcanzar el grado de virtuoso preciosismo y sublime poesía que alcanza la de Waley, capaz de indagar en las mismas raíces del corazón japonés (nihonjin no kokoro no furusato). Y aunque sólo sea por poner un ejemplo en lengua castellana, citemos a Octavio Paz, que supo reinterpretar como nadie la esencia contenida en los haikus de Bashô.

De entre los autores actuales, quizás habría uno que podríamos “salvar de la quema”: Kazuo Ishiguro. Aunque nacido en Nagasaki, a los seis años emigró con su familia a Inglaterra, donde recibió una educación totalmente británica, por lo que sus libros son en inglés. Cabe preguntarse si esos seis años en Japón, o el hecho de tener raíces japonesas le confieren cierta ventaja respeto a los demás para entender el corazón japonés. Y aunque todavía lejos de los escritores japoneses cuando trata temas sobre Japón, es un escritor de cierta fama del que incluso se ha llevado una novela suya al cine: “Lo que queda del día”, en 1993, protagonizada por Anthony Hopkins y Emma Thompson.

Y para concluir, una recomendación que por si sola es evidente. La literatura es una excelente vía para el descubrimiento de la cultura japonesa, aunque eso si, dejemos de lado esa literatura de inspiración japonesa tan de moda, y aprendamos de geishas, samuráis y demás iconos de la cultura japonesa, sino a través de los clásicos, si al menos a través de los contemporáneos: Saikaku Ihara, Tanizaki Junichiro, Mishima Yukio, Kawabata Yasunari, por citar sólo alguno de los autores que mejor trataron estos temas.


Bibliografía citada

- BARICCO, Alessandro (2002): “Seda”. Ed. Anagrama, Barcelona.

- BASHO, M (1981): “Sendas de Oku”, versión de Octavio Paz y Eikichi Hayashiya. Ed. Seix Barral, Barcelona.

- DALBY, Liza (2001): “Geisha”. Ed. Grijalbo Mondadori, Barcelona.

- DALBY, Liza (2002): “La historia de Murasaki. Una cortesana en el palacio imperial””. Ed. Grijalbo, Barcelona.

- GOLDEN, Arthur (1999): “Memorias de una Geisha”. Ed. Alfaguara, Madrid.

- HEARN, L. (1917): “Fantasmas de la China y del Japón”. Ed. América, Madrid.

- HEARN, L. (1986): “Kokoro: Ecos y nociones de la vida interior japonesa”. Ed. Miraguano, Madrid.

- ISHIGURO, Kazuo (1998): “Pálida luz en las colinas”. Ed. Anagrama, Barcelona.

- ISHIGURO, Kazuo (1998): “Un artista del mundo flotante”. Ed. Anagrama, Barcelona.

- PAYNE, Robert (1977): “El bárbaro y la Geisha”. Ed. Noguer y Caralt, Barcelona.

- RAUCART, Thomas (2002): “La honorable excursión”. Ed. Maeva, Madrid.

- ROWLAND, Laura Joh (2002): “El tatuaje de la concubina”. Ed. Salamandra, Barcelona

- VISSER, Suzanne (2002): “Sushi”. Ed. Ediciones B, Barcelona.

::: escrito en Diciembre 9, 2005 12:27 PM |



Comentarios para: "aka Memoirs of a Geisha"

Leí la novela hace 2 años y no me pareció gran cosa. Como dices está escrita "a la best-seller" y casi parece un guión cimematográfico. Asi que no espero nada de la película, como me pasó con "El ultimo Samurai", que lo unico bueno que tenía era la excepcional banda sonora de Hans Zimmer.

Todavía me acuerdo de las risas que hubo en el cine cuando al final salía el emperador hablando con Tom Cruise :)

A ver si consigo leer la novela que publicó posteriormente la protagonista de la historia. Espero que sea un poco más profunda.

Fantátisco articulo.
Un saludo desde los madriles

Escrito por:
ragundo | Diciembre 9, 2005 06:13 PM

Hace tiempo, en la Nikkei Entertainment, y creo que con relación a "El último samurai", hablaron de las meteduras de pata culturales de las películas estadounidenses cuando tratan de otras culturas, en este caso, la japonesa.

Dicho sea de paso, el doblaje en español de "El último samurai" me pareció mucho peor que el "español neutro" de Star Trek. :P

Por cierto Jorge, ya sabes que esa colaboración tuya levantó alguna que otra ampolla. ;-)

Escrito por:
Jesús | Diciembre 9, 2005 07:15 PM

los errores culturales de los americanos es algo que raya lo irracional. Como boton os dejo esta perla, no tiene desperdicio.
http://video.google.com/videoplay?docid=8284131910167020628&q=euskadi

Escrito por:
Jose A | Diciembre 10, 2005 11:39 AM

Buenísimo el video. Ver a Macgyver disfrazado de vasco no tiene desperdicio...

Escrito por:
jorge | Diciembre 13, 2005 01:20 AM

Jose A. me ha encantado el video de mac Gyver
me he partido de la risa.
¡¡¡ Estos americanosss, oioioioioioi!!!

un saludo,;)

Escrito por:
mae | Enero 16, 2006 06:54 PM

hola:
solo quisiera saber si alguno de ustedes sabe que significa el nombre se "Sayuri" porque una amiga le quiere poner ese nombre a su bebe y queremos saber que significa

besos

Escrito por:
saly | Agosto 18, 2006 09:16 AM

bueno a mi me gustaria saber que significa sayuri ya que si ese nombre es muy comentado por que no decir lo que significa bueno eso eso es lo que yo opino ¿y ustedes que cren?

Escrito por:
me gustaria saber que significa sayuri | Noviembre 23, 2006 11:52 AM

Hola!
Me parece muy interesante el artículo. Estoy completamente de acuerdo.

Espero no haber llegado tarde a esto... el nombre Sayuri significa flor de lirio, o sea, Liliana :)

Ojalá haya podido servir de algo.

Hasta otra :)

Escrito por:
Tsuka | Enero 29, 2007 07:56 AM




Escribe un comentario: