Tokyo Nikki - Algunas notas fugaces y disgresivas de una vida en Tokio

« Beaujolais | PRINCIPAL | caja tonta »

always

No se como lo hago, pero de nuevo terminé viendo uno de los melodramas de la temporada: "Always", o también subtitulada como san-chôme no yûhi, en referencia al atardecer desde una cuadra de un barrio. La verdad es que ver películas japonesas se pone difícil, ya que la otra opción era el destrozo que por lo visto han hecho al adaptar la famosa novela de Mishima Yukio "Nieve de primavera", reduciéndola a un insulso drama pastelón pese a contar con Pin Bing Lee como director de fotografía, el mismo de "Deseando amar" o "Millennium Mambo" . No se podía esperar más de Yukisada Isao, director de entre otras la lacrimógena "sekai no chûshinde ai wo sakebu". Y aunque el director tenga mucho que ver, parte de la culpa recae también en la adaptación realizada por una "escritora" de unos 22 años (no recuerdo su nombre), a la que sin duda el proyecto parece haberle venido un poco grande. Esperemos que no les de al mismo equipo por adaptar toda la tetralogía de "El mar de la fertilidad"... Seguro que Mishima debe de estar revolviéndose en su tumba de sólo pensarlo.

always1.jpg

Desde hace tiempo viene intuyéndose en Japón cierto gusto retro por recuperar la historia más reciente. En especial, la de aquellos años de triunfo y superación que fue el periodo de posguerra. Ahora que faltan dos años para que la generación del baby-boom se jubile en masa, y se produzca el temido cataclismo del sistema de pensiones, es hora de homenajear -antes de que pierdan la memoria-, a esos anónimos héroes que contribuyeron a convertir un país arrasado por la guerra en una potencia mundial. Parece que la tendencia se hace extensiva a España, donde también recientemente las series de televisión y películas sobre la Transición crecen como hongos. Pero mientras que en España este tipo de revisiones históricas van indisolublemente unidas con la política, en Japón esta brilla por su ausencia. Y no precisamente porque no hubiese manifestaciones políticas en la época, sino porque todo ha quedado reducido a la visión simplista de una historia de superación colectiva, sólo al alcance de una sufrida raza como la japonesa. Encubierta la política de este modo, no extraña que se aluda demasiado a la "excepcionalidad" japonesa (en todos sus sentidos) para explicar muchos de los triunfos (y también fracasos) de un pueblo no tan diferente a otros.

Como sucede en estas producciones aptas para todos los públicos tipo "Cuéntame", la historia muestra la felicidad de una generación que empieza a salir de los rigores de posguerra, para comenzar a disfrutar de grandes adelantos como la televisión, el frigorífico o la lavadora. Basada en 1958, año en que se terminó la torre de Tokio, "Always" cuenta las historias de varias familias que viven precisamente en el distrito contiguo al de la Torre. Es una historia coral basada en la vida de diferentes arquetipos: Una familia que posee un pequeño taller mecánico; un frustrado escritor que alterna su trabajo en una tienda de caramelos con la escritura de novelas baratas; un médico que perdió a su familia en la guerra; una chica de alterne obligada a pagar las deudas contraídas por la enfermedad de su padre; y una avispada adolescente llegada de Aomori a la gran capital para trabajar. Personajes bastante estándar que recogen parte del espíritu "amable" de la época, pero que desde luego no trazan con realidad un periodo en donde los escritores eran más cínicos; abundaban las pan-pan girls (prostitutas al servicio del ejército de ocupación); muchos de los llegados de zonas rurales no encontraban trabajo y vagabundeaban en torno a la estación de Ueno; había mafias enriquecidas por un mercada negro a punto de desaparecer o por el floreciente mercado del sexo; y sobretodo las cicatrices por la reciente guerra seguían abiertas, por ejemplo en el drama de muchas familias desechas por la guerra que todavía esperaban el regreso de alguno de sus miembros, quizás atrapado en algún punto entre China y Rusia, abandonado por Japón y esperando una deportación que quizás nunca llegaría.

always3.jpg

Un clima de miseria que si bien no es representado por la historia, si es captado por una cuidada ambientación. Y es que sin duda el punto fuerte de esta película es la esmerada dirección artística, y el esfuerzo en efectos especiales realizado para mostrar a todo color como era el Tokio de la época. Color por cierto que se ha conseguido al revelar la película con el procedimiento conocido como Tohoscope, que no es más que la versión japonesa del famoso Cinemascope. Sin duda parte del mérito recae en el propio director, y en su pequeña compañía de efectos especiales (Shirogumi) que se ha encargado de la producción. Además de espectaculares vistas de la construcción de la Torre de Tokyo, de amplios planos con calles llenas de coches y de gente, o de la recreación del interior y el exterior de la estación de Ueno, destaca la reconstrucción del barrio donde viven los protagonistas, que refleja a la perfección la suciedad, el abandono, e incluso las estructuras dañadas todavía por la metralla de los bombardeos. Pero también los protagonistas visten con gastados jerseys con pelotillas, sucios pantalones, e incluso con unas caras ennegrecidas por el trabajo duro y el polvo proveniente de unas calles sin asfaltar. También resulta original que no se haya recurrido a la tradicional voz en off del niño que se ha hecho mayor, un recurso demasiado gastado en estas producciones nostálgicas. Aunque del niño protagonista, eso sí, no nos libramos y por partida doble. Afortunadamente los pequeños actores Koshimizu Kazuki y Suga Kenta bordan sus personajes con una naturalidad y una frescura pícara que hacía mucho tiempo que no veía. Todo lo contrario que una Koyuki que de nuevo y haciendo honor a su nombre, muestra una frialdad en su actuación que hace poco creíble a su personaje. Del resto de elenco, un trabajo correcto en donde se nota química entre ellos.

always2.jpg

Detalles todos que ayudan a meterse en la película y ser partícipe de esos momentos de felicidad en la miseria, que aunque no vividos permanecen en nuestro inconsciente colectivo. Y es que una escena como la llegada del primer televisor al barrio, suponía un acontecimiento vecinal no muy distinto del vivido en España, que te hace reflexionar sobre como en el fondo todos compartimos los mismos referentes culturales. Bendita globalización.

Si es usted un turista nostálgico y amante del cine, sin duda este TOUR basado en "Always" es de obligación en su próxima visita a Tokio.

::: escrito en Noviembre 30, 2005 11:38 PM |



Comentarios para: "always"

Supongo que le habrán querido dar cierto toque de Ohayô, que también transcurría a finales de los 50. Me llamó mucho la atención al verla porque se daban las mismas situaciones que en la España de esa época. Lo que demuestra, como bien dices tú, que no hay tanta diferencia.

Escrito por:
Jesús | Diciembre 1, 2005 05:54 AM

Incluso diria que en la sociedad de la epoca existio una represion muda similar, una por un regimen dictatorial y otra por una ocupacion extrangera. El espiritu de cada nacion ha llevado a su pueblo por caminos, diferentes, pero iguales en logros de magnitud, economica y tecnologica en Japon, y social y politica España.

Escrito por:
Jose A | Diciembre 1, 2005 09:12 AM

Aunque son muchas las similitudes con "Ohayo", hay dos diferencias principales. Una. "Always" transcurre en el centro de Tokio, en un viejo barrio, mientras que "Ohayô" es en una nagaya de nueva planta situada en los suburbios, por lo que hablan de clases sociales diferentes. Dos. La sutil crítica de Ozu Yasujiro y su maestría técnica es inimitable.

Aunque la forma en la que se espera la llegada de la televisión por parte de los más jóvenes es bastante similar.

Gran película "Ohayô".

Escrito por:
jorge | Diciembre 1, 2005 11:56 PM

Que tal? :-) . Pues sí que es bonita. Al final uno se acostumbra a ver solo peliculas comerciales y sorprende ver una pelicula que simplemente te muestra cosas y te cuenta historias... Muy agradable de ver. Ahora he sacado de la biblioteca "Tokyo Monogatari". A ver que tal...
Por cierto, hace poco descubrí en Almería (donde vivo) una chica japonesa que da clases de idioma (concretamente de japonés :-Þ). Así que llevo un mes estudiando... Uff, es duro pero muy divertido. Güeno, perdonad que os cuente mi vida :-) . Abrazos y a cuidarse.

Escrito por:
Javier | Diciembre 6, 2005 02:04 AM




Escribe un comentario: