Colecciono moscas (sobre genes y comportamiento)
Aunque a España todavía le queda para entrar en el G8, recientemente entramos en el selecto club de los países donde las uniones entre homosexuales son legales. Aunque viviendo desde la distancia las sucesivas manifestaciones en pro y en contra, pude comprobar como cada vez la ruptura entre esas dos Españas se va haciendo más patente. En la sesión plenaria, cuando los expertos fueron llamados a declarar, el Partido Popular sacó del armario a uno de esos rancio catedráticos que para nuestra desgracia pululan todavía por las Universidades españolas, pudriendo las mentes de muchos estudiantes como si de polillas en un armario se tratasen.
Entre algunas de sus perlas para la posteridad, sacadas sin duda de algún manual de educación franquista, creo que la que tuvo más eco fue aquella frase de que "la homosexualidad es una patología y yo puedo curarla". Las protestas y acciones legales no se hicieron esperar, aunque no fue hasta ayer cuando por fin salió un artículo que intenta de nuevo poner en debate científico las causas de la homosexualidad. Pero para nuestra desgracia, el catedrático responsable del artículo es otro clásico representante de los males endémicos de la universidad española. El del profesor que una vez que ha llegado a su confortable e inamovible sillón de catedrático, se dedica a una cómoda y monótona docencia, olvidando por completo la investigación. Así, el artículo nos presenta un debate desfasado basado en datos antiguos que no arroja nueva luz sobre el tema.
En eso estaba España cuando hojeado el Cell de Junio, me topé con un interesante y revelador artículo que debería de haber trascendido el ámbito académico. El artículo confirma lo que hasta ahora era una hipótesis: la existencia de genes de comportamiento. Poco se sabe sobre la forma en que los instintos animales son regulados, aunque la opción que más peso tenía era que un vasto número de genes intervenía conjuntamente a nivel fisiológico para crear el potencial de un determinado comportamiento. Sin embargo, el descubrimiento del gen fru en Drosophila (mosca del vinagre) echa por tierra todas las teorías, limitando el comportamiento sexual a un único gen. El primer gen de comportamiento.

Las moscas macho cortejan a las hembra en un complejo ritual de pasos bien definidos y necesarios para la cópula final. Un ritual que sólo es realizado por machos, y siempre hacía hembras vírgenes. Tanto machos como hembras poseen el gen fru, aunque es expresado de forma diferente en cada sexo (sex-specifically spliced). Ahora bien, si en machos expresamos el gen fru en su "forma femenina", los machos son incapaces de realizar la danza de cortejamiento y fecundar por tanto a una hembra. Más sorprendentemente, hembras que expresen el gen en su "forma masculina" se comportan como machos, practicando la misma danza de cortejo e intentando fecundar otras hembras o incluso machos modificados para expresar feromonas femeninas. En todos los casos, la anatomía sexual permanece invariable, y las moscas son fisiológicamente normales, puntos claves para entender que fru sólo afecta a el comportamiento sexual.
Los humanos nos liberamos de las ataduras de los instintos hace miles de años, por lo que si bien podemos hablar de predisposición genética, la educación tiene mucho que decir en nuestro desarrollo emocional, y no podemos simplificar nuestro comportamiento de la misma forma que en otros sistemas animales. Es por eso por lo que tampoco es correcto de hablar de una patología. Indudablemente, desde un punto de vista simplista reducido a sistemas animales, un gen causante de la homosexualidad sería un importante fallo genético en el motor que mueve la evolución: la reproducción. Pero en humanos, debe de ser la psicología la principal disciplina encargada de establecer las causas de la homosexualidad, pero no para reabrir de nuevo el caduco debate sobre su componente patológico o cura, sino por simple curiosidad antropológica. Y es que aún en el supuesto de que se logré descubrir un gen homosexual, intuyo que se descubrirá que habrá homosexuales que nacen y otros que se hacen.
Referencias
- "fruitless splicing specifies male courtship behavior in Drosophila" - Demir E. & Dickson B.J. Cell, 121, 785-794. (4 de junio del 2005)
- "El error de Woody Allen" - Igancio Morgado. El País, 12 de julio del 2005
- "Colecciono moscas" - Golpes Bajos. "A Santa Compaña", 1984.
Comentarios para: "Colecciono moscas (sobre genes y comportamiento)"
El artículo promete ser interesante. De hecho, ya lo tengo en mis manos :P. A ver si tengo un hueco entre los perritos y le hecho un vistazo.
Sobre el comportamiento homosexual, ¿son los genes o es el ambiente? Determinismo genético vs. influencia ambiental...
Hombre Jesús. En el 'comportamiento homosexual' está clarísimo que lo determinante es el 'ambiente'. ¿'Entiendes'? :P
Le pese a quien le pese un homosexual no nace, se hace. Tomar un camino u otro depende de su psicologia y quien o quienes le han rodeado, ademas de su propia predisposicion y a veces valentia para enfrentarse a los valores morales impuestos. A estas alturas decir que es una enfermedad es un planteamiento fascista y caduco. Es una lastima que ahora el PP haya vuelto a desenterrar sus filas mas extremistas cuando parecia por fin ver la luz. A fin de cuentas, cada uno que se acueste con quien quiera...o pueda xD
Virgencita, virgencita que me quede como estoy...
tanta investigacion.... tanto genes... tanta mosca... y aun se se sabe como sacar sandias con sabor a melocoton. !Que se pongan a investigar algo serio leñe!...
No he tenido acceso al articulo,(aunque no me importaria) sin embargo me atrevo a opinar...si es que me acuerdo de algo del Sr Tamarin.
La determinación sexual en Drosophila se produce por factores físicos con valores continuos(temperatura). Es posible que valores intermedios den lugar a "quimeras" con características sexuales mixtas.
En la especie humana, la determinación sexual es mucho mas compleja y el factor principal es cromosomico (presencia/ausencia de cromosoma Y)y por lo tanto discreto.
No me atrevo a extrapolar resultados de Drosophila en humanos, sería como matar moscas a cañonazos.Sin embargo, no puedo estar mas de acuerdo con tu ultima afirmación, aun con riesgo de que esto pueda provocar discriminación entre los discriminados: los homosexuales geneticos y los homosexuales neoformados.
Atención, pregunta: ¿es la tasa de homosexualidad constante en todas las razas humanas?¿Podrias darnos algunos datos de los japoneses?
Enhorabuena por tu lucido blog.
En respuesta a Chamizo, podría decir que la 'prevalencia' de la homosexualidad es la misma en todas las 'razas' humanas; es algo de lo que por interés propio me he cuidado de comprobar en todos los sitios por los que he pasado, y que me ha permitido comprobar una constante de más o menos un homosexual de entre cada 11-13 personas.
Otra cosa sería la visibilidad homosexual en distintas sociedades humanas, y eso sí que presenta diferencias muy notables; en Alemania, que es donde vivo ahora, la gente parece tener asumida que tienen que exhibir a los cuatro vientos lo que son; ya sea católicos beatos o gays de fiesta petarda continua en la vida. Sin molestar al vecino pero sin callarse nada. Entonces aquí se ve a todo el mundo como es, y 'parece' que haya más homosexuales de lo normal; en España, un punto medio. 'Parece' que haya un homosexual por cada 20 personas o más; sencillamente porque hay mucha gente que no lo admite abiertamente como tal en según qué entornos (instituto, trabajo, etc.); en cambio en la universidad, y en según qué facultades, la proporción resulta excesivamente abultada; y el caso de Japón... ay, Japón...
(puntos suspensivos y aparte)
No puedo creerme que en una universidad con aproximadamente 400 estudiantes masculinos solo haya dos gays reconocidos, y encima uno tenga que ser extranjero y el que firma. La homosexualidad al descubierto con comportamientos abiertos de cariño y demás entre personas del mismo sexo (ayer paseando por Frankfurt me tropecé con tres parejas de lesbianas seguidas) parece no existir en Japón; si tuviera que basarme en los mismos criterios que usé para calcular el número de homosexuales en otros lugares, en Japón debería decir que solo lo es una persona de cada cien. O menos.
En los videoclubs de barrio la pornografía gay no existe; y hablo de videoclubs con miles y miles de cintas de pornografía dirigida al público heterosexual; una proporción de 0 a 5000 en algunos casos que no casa con la que se ve en otros lares. Según este indicador, el sexo entre hombres no interesa a nadie en Japón.
Sin embargo sí que existe una industria bastante activa -y al parecer boyante- de publicaciones dirigidas al público homosexual masculino; lo que ocurre es que hay que buscarlas muy mucho en rincones concretos de las grandes ciudades.
El hecho de que en la cultura japonesa las relaciones homosexuales no hayan sufrido del mismo estigma pecaminoso que en occidente también es responsable de que muchas personas vivan su homosexualidad como algo pasajero, que siempre se disimulará ante los ojos de la sociedad.
De todos los gays japoneses que conozco, todos dicen que se casarán con una mujer y tendrán una familia 'normal' tarde o temprano. Lo dicen sin pesar y sin afectación. Esta separación entre comportamiento sexual privado y apariencia pública, y la asunción como prioritaria e importante de esta última, contrasta de forma avasalladora con lo que veo, sin ir más lejos, en las calles de Alemania.
Que además este finde tenemos el orgullo gay de Frankfurt. Olé, olé...!! Ahí essa alcaldessa de la CDU saludando...!! ;)
Excelente descripción de la realidad homosexual en Japón, Pol. Como siempre, la sociedad japonesa es un enorme baile de máscaras.
Por cierto, en Japón también existe un vericueto legal para las uniones entre homosexuales: la adopción de tu pareja.
De este "vericueto legal" del que me hablas, ya estaba al corriente desde hace un tiempo; me consta que hay parejas que hacen eso para tener resuelto el tema legal, y luego hay templos shintoistas donde no miran con tan malos ojos eso de que la pareja sea del mismo sexo y les hacen la misma ceremonia que al resto de las parejas, con los mismos rituales y fastos (kagura y demás), a excepción de un par de norito que se suprimen "para no mentir a los dioses".
A mí me gustaría poder casarme algún día así, con un hakama bien lustroso y por los ritos shintoístas. Ahora bien, hay un par de "ligeros" inconvenientes para que la cosa llegue a buen puerto:
uno. se entiende que quien adopta se convierte sobre el papel en "padre" de su "hijo". Y si mi pareja japonesa es cinco años más joven que yo? Puede haber nacido un padre cinco años después que su hijo? Eso no rayaría sino que se metería directamente en el absurdo.
dos. la ley japonesa solo permite la adopción de personas con nacionalidad japonesa, lo que obviamente, como 'adaptaturus', no es mi caso. Es posible naturalizarse; eso lo explica con profusión de detalles el archifamoso señor Debito. Lo que pasa es que no es algo que se consiga de la noche a la mañana.
Qué pena. A mí que me hacía ilusión eso de casarme "de negro" y "por el rito", por lo menos mientras me dure la lozanía (jajaja)... aunque bueno, como de momento tampoco tengo con quién casarme... soy un "Christmas cake" revenío, ya...
soy de nacionalidad Boliviana y vivi en japon 3 años y mi pregunta es ?existe la posibilidad que un ciudadano japones me adopte para asi yo tener la nacionalidad japonesa? tengo 39 años
soy de nacionalidad Boliviana y vivi en japon 3 años y mi pregunta es ?existe la posibilidad que un ciudadano japones me adopte para asi yo tener la nacionalidad japonesa? tengo 39 años
las moscas son mi podeeeeeeeeeeer!