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Palookaville
Como de costumbre, las entradas se acabaron en unas horas y yo sin enterarme. Tal fue la demanda que programaron un tercer concierto en Yellow, una discoteca cercana a Roppongi. Y aunque quedaban entradas, ver el concierto en Ageha (la discoteca más grande de Japón), era una motivación más, además de una oportunidad de disfrutar del excelente sonido de la pista central a toda capacidad.
Por suerte no fue necesario recurrir a subastas ni intermediarios, una semana antes sacaron una remesa de 50 entradas a comprar en la misma Ageha a partir de las 12 de la noche. No me lo pensé. Al fin y al cabo no se necesitan excusas para pasar una noche allí, y más cuando ese mismo era el día "Isle of MTV", dedicado esta vez al electroclash. No podía perdérmelo tampoco.
Hubo suerte. Conseguí mi entrada y el viernes noche fui al concierto de Fatboy Slim.
Mi primera sorpresa fue comprobar que el baño de caballeros parecía el de señoras. La gente haciendo cola para entrar al WC, y no precisamente para defecar. Los japoneses, tan disciplinados y limpios ellos, hasta para vomitar son capaces de hacer cola. Y la cola era enorme, por lo que efectivamente la gente iba bastante cocida, y muchos no sólo de alcohol... que a mi el stand de las botellitas de Evian me pareció un tanto sospechoso.
El alcohol hizo su efecto, y el concierto parecía una sesión de Manumission (Privilege, Ibiza), que alcanzó su clímax con "Right here, right now". Fue entonces cuando la gente empezó a abrazarse como buenos hermanos y sin distinciones de sexo. Nada que ver con la frialdad del concierto de Radiohead, ni con otras sesiones en distintos clubes.
Musicalmente hablando, el concierto empezó muy flojo, con una Fatboy slim más preocupado en ofrecer un show gestual (careta de Toy Story incluida), que en preocuparse por pinchar. Afortunadamente, después de un pequeño incidente en el que se le cayeron los pantalones, se tomó la sesión en serio y demostró el porque es uno de los grandes. Espero que los muchos DJ japoneses que seguro estaban en la sala, aprendiesen de como debe de ser una sesión de house. Aunque me da que se quedaron sólo con la escenografía, ya que el siguiente DJ, un tal Tasaka, aunque copió los mismos gestos de Fatboy slim, siguió con esa mala costumbre japonesa de no saber llevar el tempo de la sesión, hacer mezclas imposibles, o terribles cambios de ritmo que "cortan el rollo".
Como anécdota, tuve la ocasión de saludar a Manabe Kaori, una aspirante a actriz (sale en la película Waterboys), famosa por sus fotos de lencería y poca ropa. La verdad es que de lo más normalito. Si no me llegan a decir que era famosa, pasaría por una chica del montón, y eso que precisamente no iba de incógnito.

Comentarios para: "Palookaville"
Que bien te lo pasas......