shibuya
Hasta hace unos años, Shibuya era el barrio de Tokio paradigma de la juventud, la moda, y escaparate de numerosas brechas generacionales. En sus calles, tiendas de ropa, karaokes, bares, discotecas y un sinfín de ofertas de ocio tomadas por los más jóvenes japoneses y sus depredadores... Shibuya, con sus grandes pantallas de televisión, iluminación caótica y jóvenes "modernos", era el escenario favorito de los periodistas extranjeros, que tras un paseo por el barrio concluían categóricamente el cambio de la sociedad japonesa, la búsqueda de la individualidad, y más tópicos rotos por otro superficial tópico más.
A día de hoy, Shibuya afronta un nuevo cambio pero no generacional. En sus calles, los restos de modas pasadas permanecen como una atracción más de una barrio tomado por los extranjeros. El cambio no es nuevo. Poco a poco, clubes de Roppongi se instalan en Shibuya, intentando crear un nuevo gueto en una zona frecuentada obligatoriamente por la comunidad internacional. En la inmensidad de Tokio, Shibuya es un pueblo donde puedes encontrarte a ese amigo de la infancia, o ir saludando a compatriotas como si de un tiovivo se tratase.
Shibuya es una encrucijada, que ocupa el centro del corazón más "fashion" de Tokio. Por un lado, Harajuku y Aoyama, escaparate de tendencias; al otro, Daikanyama y Naka-meguro, zonas refinadas donde la moda alternativa es consumida por gente con posibles; y Shimokitazawa, la opción barata y alternativa, verdadera cocina de tendencias donde se preparan los platos que se servirán en Harajuku primero, y que tras un barniz comercial se comercializarán en Daikanyama después. En medio, un barrio que no es más que un enorme kilómetro cero, en busca de una identidad por encima de vaivenes sociales.
::: Escrito desde Tokio en Junio 6, 2005 11:54 PM
Harajuku, Shibuya, Tokio, Japón...Magia que espero que algún día este al alcance de mis manos, mis retinas, mis cócleas, mis receptores olfativos y gustativos...Hasta entonces, tengo que conformarme con lo que leo, por ejemplo, aquí. Sigue escribiendo Jorge!
A ver si convenzo a mis jefes a que me manden a algún laboratorio de Japón a investigar.