días de fútbol
No deja de sorprenderme la desmedida pasión por el fútbol de los japoneses. En realidad, siendo español no debería extrañarme la capacidad de convocatoria de este deporte de masas. Pero en Japón el fútbol es algo relativamente nuevo, y la liga nacional no llega ni por asomo a los niveles del béisbol. Sin embargo, los partidos de la selección son acontecimientos seguidos por atención por todo el país. Es la grandeza del fútbol, que permite dirimir las rencillas políticas sobre el césped. Porque a fin de cuentas, la entidad de los posibles rivales en un partido de béisbol de la selección nacional, no puede compararse a la del fútbol. Y si no que se lo digan a Estados Unidos, que fuera del concierto internacional como estaba, ha invertido grandes sumas de dinero para poder competir con garantías en esta otra guerra. Y de momento les funciona, ya que en el prepartido, los japoneses comentaban con desconcierto como era posible que la selección de Estados Unidos figurase en el octavo puesto del ranking FIFA, mientras que Japón se sitúa en el dieciocho.
En esta semana de partidos internacionales, se vió la cara y la cruz de la selección japonesa. Perdieron frente a Irán en un partido de alto riesgo, donde el fanatismo religioso y político, andaban de la mano en un estadio calificado de alto riesgo. Al final, y pese a la victoria y las grandes pancartas con las tenebrosas fotografías de los líderes politico-religiosos, cinco personas murieron y un centenar resultaron heridas. Todos hombres por cierto, ya que parece que el Corán prohibe asistir a las mujeres a los estadios de fútbol.
Y casi sin tiempo de descansar, el bálsamo. Una victoria contra un rival de "entidad" como Báhrein, lograda con un gol en propia meta. Pero como se suele decir, al menos se lograron los tres puntos. Y España... bueno, pues parece que está sufriendo su particular via crucis. Aunque yo no me explico como ocupa la posición cinco del ranking FIFA, cuando nunca hemos ganado nada y el único mérito ha sido llegar a cuartos.
El fútbol es "asin".
FOTO: Gente viendo los minutos finales del Japón-Bahréin, frente a la televisión de un pachinko.
::: Escrito desde Tokio en Marzo 31, 2005 11:13 PM
Ê-lêlê...sí, seguro que estaba aplicando el muy popular truco brasileño de "masticar chicle" cuando uno no sabe la letra, con el que siempre se hacen bromas al ver el comienzo de los partidos de Brasil. Lamentablemente, la mayoría de los jugadores no han aprendido el himno en portugués tampoco ( o solo saben algunas partes). Pero bueno, esto es apenas un detalle, vamos,lo importante es si los jugadores dieron "tudo de si" - vai pra galera, Alex! :P