vivir para contarlo
Durante este año, el partido Liberal Democrático de Japón (LPD), celebrará sus bodas de oro. Aunque constituido formalmente en 1955 como una coalición de varios partidos, el núcleo duro ya llevaba gobernando Japón en los turbulentos años de posguerra. Desde que MacArthur instauró la democracia en Japón, sólo un partido, el "partido único", ha gobernado legislatura tras legislatura. Se hablaba mucho del PRI de México, pero curiosamente nunca se habla nada de este partido de centro-derecha que no ha conocido nunca la derrota.
Aunque clasificado como partido de derecha, lo cierto es que ha sufrido varias crisis de identidad a lo largo de su historia. Por ejemplo, durante los años 50-60 impulsó muchas medidas de proteccionismo propias de un partido socialista, que no sentaron nada bien a los observadores americanos.
Desde hace unos años, el partido va a la deriva en las turbulentas aguas de la derecha, y en ocasiones incluso navegando por las oscuras mareas de la ultraderecha. Todavía recuerdo aquel verano del 2002 cuando a un recién estrenado Koizumi, se le ocurrió visitar el templo de Yasukuni investido como jefe de estado. Aquel caluroso verano en la Universidad de Sofia, a escasos cinco minutos del conocido templo donde todavía se honra la memoria de algunos de los más sanguinolentos criminales de guerra, me permitió conocer de primera mano las profundidades de la ultraderecha japonesa. Una extraña mezcla de viejo culto al emperador, ideas militares-soberanistas, rancios y vetustos códigos de honor, odio visceral a los norteamericanos, chinos, coreanos y en definitiva no-japoneses en general; apoyado por muchos excombatientes de la II Guerra Mundial, y jóvenes cachorros atrapados en las redes de una mística ideología romantizada por un Mishima Yukio que si no hubiese muerto "por la patria", a estas alturas sería uno de los padres espirituales de este partido.
A Koizumi le llevaron a juicio por semejante acto, aunque salió absuelto en parte. Rezar por los criminales de guerra, o lo que es lo mismo, no reconocer el papel de Japón en algunas de las matanzas en tierras asiáticas, no es motivo de culpabilidad. Ahora sí, el que un jefe de estado visite un templo es anticonstitucional, por violar la separación entre estado y religión. Desde el aviso, Koizumi ha visitado hasta cuatro veces más el "Templo maldito", aunque siempre a titulo personal. Vamos, que no llevaba el carne de presidente encima, pero si a toda su cohorte de medios informativos, que para el caso es lo mismo.
Comentando esta experiencia en Yasukuni cámara al hombro, mis amigos japoneses me preguntaban horrorizados como había sido capaz de meterme en semejante avispero, para concluir que mi condición de extranjero fue una vez más talismán para saltarse la norma en este país. El japonés medio en cuanto ve a una de esas grandes furgonetas oscuras, adornadas de blasones imperiales, y emitiendo viejas músicas y peroratas, evita cualquier encuentro directo, e intenta ignorarlo en lo posible. Muchas son las historias que he oído de palizas recibidas por sólo quedarse mirando más de unos segundos, o de japoneses extorsionados para colaborar económicamente con la causa.
Cuando ví una de estas enormes furgonetas en plena plaza de Hachiko en Shibuya, en seguida supe de que se trataba. No había más que ver como la gente pasaba de largo, fingiendo indiferencia, como si no hubiese dos tipos vociferantes megáfono en mano, escupiendo consignas belicistas contra Corea del Norte, en su improvisado atrio sobre la furgoneta. "Con tanta gente como hay en Shibuya, no creo que se les ocurra montar jaleo", pensé. Por lo que teléfono móvil en mano, me situé detrás de la furgoneta (toda precaución es poca) para hacer una foto de tan curioso panorama. Iba a hacer una segunda foto, cuando un individuo me preguntó: "¿Extrañado?". "Ya está, me pillaron", inmediatamente pensé. Sin embargo, cuando alcé los ojos y miré al individuo en cuestión, no me encontré a un rudo skin-head con botas militares, sino a un simpático salary-man con maletín y todo. Tranquilizado, le contesté que un poco, que era la primera vez que veía algo así, y que iba a hacer una foto. Él me preguntó si entendía algo del discurso, y le dije que más o menos. A continuación se interesó por mi opinión del tema, y le contesté que daba un poco de miedo, sobretodo por el hecho de que nadie se paraba a escuchar ni a mirar, estando en pleno Shibuya. Llegó mi turno de preguntas, y le pregunté sobre su opinión del asunto. "Trabajo para ellos", me contestó escuetamente con una enigmática mueca. "Glups, ahora sí que sí", pensé. Puse cara de asombro, dije que era español (Real Madrid, paellla, flamenco) y repliqué cantando las miserias de los estadounidenses, que Japón haría bien en expulsarles de todas las bases, que Kim Jong merece la muerte, y que si él entendía porque Yon-sama, ese "perro coreano", triunfaba en Japón... Debió de funcionar, porque el sonrió alegremente y complacido alabó mi japonés, y me deseó suerte en mis estudios.
De nuevo, el ser extranjero me salvó el pellejo.
FOTO: Una foto de riesgo. Escrito de derecha a izquierda, como se hacía antiguamente: "dai nippon chusei meishin kai". Una traducción un tanto difícil. Dainippon es el nombre que recibía Japón (nippon) durante la Segunda Guerra Mundial. Una posible traducción podría ser "Todos con lealtad hacia el Imperio del Sol".
::: Escrito desde Tokio en Marzo 12, 2005 01:25 PM
en realidad ,es la primera vez que leo tu pagina,por que lei una editorial del diario el comercio.
pero me has sorprendido ,,y yo que pensaba que era la unica loca de habla española que tenia un diario de cabezera escribiendo lo que me pasa en nagoya...
pero te pasastes ,,te han podido haber pegado hasta partirte el cerebro ,,solo tengo 2 meses y medio aqui ,,antes vine por 3 meses ,,,,y siempre me avisaron del peligro de esta clase de tumultos protestistas de la gente que se para en las plazas para ser mirada con pelos de colores ,tintes y ropa rara,,pero que cuando los miras te pegan ,,,y de los temidos yakuzas....
si tu tienes mas tiempo aqui ,sabras de eso mejor que yo...
los japoneses no solo son una cultura original ,formal y culturalmente drastica ,acuerdate que su sencibilidad esta en las formas y maneras con que viven y para que viven.
Hola, debo ser un poco temerario, porque yo, tambien en shibuya, me cruce con un 'circo' de estos y me quede descaradamente haciendoles una foto al chiringuito y mirando, y nadie vino a partirme las piernas, ni la yakuzza ni nadie, ellos ahi a su bola megafono en manos en el techo del furgon soltando su discursito, los tokyotas pasaban de largo sin prestar atencion, y algun gaijin mas como yo curioseando, digo esto porque me parece que lo exagerais un poco, no creo que cruzar la mirada con nuo de estos elementos sea un deporte de riesgo tal y como lo pintais, quiza sea por la indiferencia con que esta gente mire al no japo objeto de su retorica, puede ser, pero insisto en que no es para tanto.
Por cierto jenny, ya que mencionas que tu tambien tienes un sitio parecido en que cuentas parte de tus vivencias por aquellas tierras, al menos dinos la url del sitio para hacerte una visita, ya que haces spam hazlo completo ;), que seguro muchos gustamos de tener otro punto de vista mas de la cotidaneidad japonesa.
Saludos.