Ajinomoto
Hoy he tenido excursión con el "cole". Ha sido como en los viejos tiempos, todos por la mañana temprano cogiendo el autobús, con alegría por no tener que ir a clase. En estos casos el sitio a donde vas no tiene importancia. Lo bueno es estar con los amigos, compartir las bolsas de aperitivos a la hora de la comida, y escaquearse a la mínima para hacer una excursión paralela por tu cuenta, fuera del alcance de los profesores y el sufrido guía de turno.
Cuantas cosas han cambiado desde mi etapa escolar...
Lo de hoy ha sido una visita a Ajinomoto, empresa famosa por ser la descubridora del glutamato (ácido L-glutámico), el saborizante estrella de la comida oriental, y razón de que te repitan siempre tanto los tallarines chinos.
La visita empezó con un video corporativo sobre la gloria de una empresa con presencia en todo el mundo, líder en el sector de aminoácidos, e impulsora de una importante labor investigadora en este campo, razón principal de nuestra visita.
Tras el video, un recorrido por la planta de producción de "Cook-do", una gama de salsas para preparar cocina oriental en casa. Vimos todo el proceso de fabricación, desde la llegada de las materias primas a su posterior selección y preparación, terminando con el envasado y empaquetado. A mitad de la visita, un accidente en el area de envasado paralizó la cadena de producción, e hizo que a nuestra guía le entrasen sudores fríos, mientras explicaba que esto nunca pasaba. Luego nos enteramos que excepcionalmente no fue debido a un fallo humano como suele pasar, sino a un fallo de las máquinas. Si, los robots también fallan.
Y es que como es costumbre en Japón, la planta estaba totalmente robotizada, y los operadores humanos sólo se encargaban de supervisar el proceso, sin intervenir directamente en la producción. Algo tienen esos robots tan perfectamente coordinados de fascinante, y de película de ciencia ficción. Algo que se entiende a la perfección viendo el video de Chris Cunningham para el tema de Björk "All is full of love". Quizás los robots de hoy representen el papel de esa sociedad mecanizada de pistones y émbolos, imaginada por Charles Chaplin o Fritz Lang. Si levantasen la cabeza y pudiesen ver el grado de sofistificación alcanzada hoy en día, seguro que se horrorizarían al ver cuanto han avanzado esos ingenios mecánicos, pero que poco ha avanzado el hombre.
Después del tour, nos invitaron a comer, y casi sin dejarnos hacer la digestión ua conferencia sobre el papel de los aminoácidos en la regulación del músculo esquelético, y visita a los laboratorios. Increíbles los laboratorios, con máquinas fuera del alcance del presupuesto de la mayoría de universidades japonesas. Millones y millones de capital privado invertidos para investigación y desarrollo. Y no sólo para aplicaciones, sino también para investigación básica. Un sueño dorado hecho realidad.
Aunque interesante, me sigo quedando con la excursión que hice a la fábrica de caramelos Fiesta. El sueño de cualquier niño. Aunque recuerdo que me defraudó un poco, ya que yo me esperaba una fábrica como la de "Chocolates Wonka", de la película "Charlie y la fábrica de chocolate". Ahhhh, como me gustaba el sonido del papel de aluminio cuando era rasgado para abrir la tableta...
::: Escrito desde Tokio en Junio 23, 2004 11:18 PM