der himmel über Tokyo
Otro domingo para recorrer tranquilamente con la bicicleta los alrededores de donde vivo. Cierto que Tokio es una ciudad estresante a veces, y con mogollón de gente. Pero también es una ciudad que ofrece vías de escape, sin tener que coger el coche y aguantar horas de atasco. Quizás el secreto esté en saber encontrar esos lugares que sientes que te pertenecen, y en donde puedes evadirte.




La pequeña excursión de hoy ha sido de nuevo al río Arakawa, aunque esta vez lo he remontado hacia el norte, más hacia el interior de Saitama. Ha merecido la pena, ya que ha hecho un tiempo bastante bueno, y además se notaba que a medida que te alejas de Tokio el número de domingueros disminuye.
Hoy también he descubierto que se puede seguir todo el curso del río en bicicleta, desde donde empieza hasta su desembocadura. Puede ser una bonita excursión ir flanqueando el río hasta la bahía de Tokyo, y ver como el paisaje cambia de un horizonte vacío como el de hoy, a la densa maraña de edificios que conforman el skyline interminable de Tokio.
Y me he dedicado a hacer fotos del cielo (hoy precioso), y de ese horizonte vacío que invita a la calma. Me siguen fascinando estos ríos. Y sobretodo, hacía mucho tiempo que no me tendía en la hierba y me dedicaba a mirar las nubes, intentando descubrir los símbolos que encierran.



::: Escrito desde Tokio en Junio 20, 2004 11:17 PM