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Ex libris: (Loc. lat.; literalmente, 'de entre los libros').
1. m. Etiqueta o sello grabado que se estampa en el reverso de la tapa de los libros, en la cual consta el nombre del dueño o el de la biblioteca a que pertenece el libro.Sobre a quién pertenecen estas páginas, las causas que llevaron a escribirlas y los otros diarios que existieron.
LOS COMIENZOS
La idea de escribir un diario sobre mis andanzas por Tokio fue una ocurrencia mía por mantener una forma de contacto más fluida con familiares y amigos, en una época en la que todavía la palabra blog era desconocida. Los emails muchas veces "tardan" mucho en llegar o no llegan a todos, por lo que mediante una página web se podría saber como iba sobreviviendo en Tokio. Por supuesto seguía escribiendo emails, la mejor opción a falta del cara a cara y de unos servicios de telefonía IP que no andaban muy avanzados.
El primer diario se llamó "Caro Diario". Para muchos, era simplemente la forma italiana de decir "Querido Diario". Poco original, desde luego, aunque el nombre era en realidad un guiño a la película de Nanni Moretti del mismo nombre. Gracias a las ilustraciones que tome prestadas correspondientes al famoso logotipo de la película, muchos adivinastéis el pequeño homenaje.
"Caro Diario" empecé a hacerlo en España cuando me quedaba apenas una semana para coger el avión hacia Tokio a finales de Marzo del 2003, para emprender mi tercera aventura por estas tierras. Fue una última semana de infarto que será bien recordada por los que estuvieron cerca de mi aquellos días. Ni que decir tiene que entre tanto preparativo no pude acabar la página en España. Y una vez en Tokio y por motivos técnicos se retrasó más de la cuenta.
El primer comentario salió a la luz el 9 de Mayo del 2003, casi un mes despúes de mi aterrizaje en Tokio. Intentaba escribir lo que mi tiempo libre me permitía, en un estilo informal, directo y explicativo. Aunque yo ya conocía Japón y su cultura, no así mis familiares y amigos. Durante ese verano estas páginas estuvieron a punto de desaparecer por varios problemas técnicos, aunque finalmente y pese a haberse perdido varias anotaciones, vió de nuevo la luz.
El 19 de Enero del 2004 comenzó la presente etapa. Nuevo diseño, nuevo nombre, e incluso dominio propio. El cambio de nombre fue algo forzado: los dominios www.carodiario.com, .net, .org, estaban todos cogidos. Por lo que bautizado como Tokyonikki, empecé de nuevo a escribir estas páginas dejando de un lado las impresiones más personales, para anotar opiniones algo más formales.
Fruto de mi pasión por la fotografía analógica, el 18 de febrero del 2006 decidí escindir una pequeña página dedicada a este arte: Fotokritik. Y si Tokyonikki estuvo apadrinado por un poema de Fernando Pessoa, a Fotokritik decidí apadrinarlo con unas palabras de Wim Wenders.
TOKYO NIKKI
En la búsqueda de nuevos nombres para este cuaderno de anotaciones, al final me decidí por Tokyo Nikki, que en japonés significa "Diario de Tokio". De nuevo un nombre bastante sencillo, y que hace una referencia implícita a la palabra diario. Pero también en este caso hay un poco de historia... Al decidir que quería elegir un nombre en japonés, me vinieron a la mente dos grandes obras de la literatura japonesa: "Makura no soshi" (Diario de Almohada), y "Tosa Nikki" (Diario de Tosa). En la portada de "Caro Diario" ya incluí un parrafo tomado del "Diario de Almohada" que explicaba a la perfección el espíritu de este diario. Y es que "Soshi", aunque traducido por diario, son más bien notas tomadas al azar. Si nos atenemos al género literario al que pertence este libro, estilo llamado zuihitsu, veremos que literalmente consiste en seguir los trazos de un pincel, es decir, dejarse llevar y escribir según la inspiración del momento.
Pero ahora me doy cuenta de que, así como inevitablemente brotan las lágrimas, según dice el poema, del mismo modo estas notas dejarán de pertenecerme...
Un día, el Ministro del Centro entregó a la Emperatriz una pila de cuadernos. La Emperatriz me preguntó: "¿Qué se podría escribir en ellos?. El Emperador ya está redactando los Anales de Historia". Entonces yo le contesté: "Si fueran míos, los usaría como almohada". La Emperatriz me dijo: "Entonces, quédatelos". Y me los dio.
Comencé a llenarlos con el relato de rarezas sobre hechos del pasado y toda clase de asuntos. Llené una enorme cantidad de hojas. En mis notas hay muchas cosas incomprensibles. Si hubiera elegido temas que las demás personas consideraban interesantes o espléndidos, o si hubiera escrito poemas sobre árboles, plantas, pájaros o insectos, los otros podrían juzgar mis escritos, tendrían derecho a afirmar "conocemos sus sentimientos". En otras palabras, la crítica sería admisible.
Pero mis notas no son de esta clase. Escribí para mi propio entretenimiento, y apunté únicamente lo que sentía. Nunca esperé recibir, sobre estos escritos causales, comentarios tan importantes como los que se dedican a notables libros de nuestro tiempo. Me sorprendo cuando escucho cómo los lectores aseguran que se sienten apabullados ante mi trabajo. Pero es natural que actúen así: conozco la mentalidad de aquellos que hablan bien de lo que detestan y critican lo que les gusta. Por eso todavía lamento que hayan leído mi libro.Sei Shônagon - "El libro de Almohada" (Makura no soshi)
Quizás el espíritu de un diario tiene mucho que ver con ese estilo, aunque el mio esté quizás más próximo al del "Tosa Nikki". Este libro fue el diario de viaje realizado desde Tosa (actual prefectura de Kochi) hasta Kyoto por Ki no Tsuriyaki, famoso poeta y compilador de la antología de poemas imperial "Kokinshu". Es el diario del autor, escrito en tercera persona por una quizás ficticia cortesana que le acompaña en el viaje. Una mirada un tanto desligada e impersonal, pero a fin de cuentas una voz para expresar sus propios anhelos. Los pasajes de este diario van desde los cantos poéticos del paisaje al asombro por los lugares nuevos que van descubriéndose. Por todo esto, es por lo que decidí decantarme por el término "Nikki" para empezar mi diario. Una crónica de mis experiencias en Japón, o como escribía en "Caro Diario"...
Notas fugaces y disgresivas de una vida en Tokyo